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Publicidad nativa

Publicidad que se lee en lugar de cerrarse.

La publicidad nativa son anuncios que parecen y se leen como un artículo periodístico normal, claramente identificados como publicidad pero con el aspecto del medio en el que aparecen. Se difunden a través de redes consolidadas de contenidos y portales con gran alcance, allí donde su público ya está leyendo. Al formar parte del contenido, los bloqueadores de publicidad los detectan con menos frecuencia que los banners clásicos. Y usted no compra impresiones difusas: cada paquete incluye un número de clics hacia su web acordado de antemano.

Qué entregamos

  • Anuncios con aspecto editorial: creíbles en lugar de invisibles como los banners
  • Facturación por clics, no por impresiones: objetivo de clics y presupuesto acordados de antemano
  • Difusión a través de redes consolidadas de contenidos y portales con gran alcance
  • Apenas detectados por los bloqueadores de publicidad: su anuncio sigue visible

Por qué importa

Por qué esto cuenta

Los banners clásicos tienen dos problemas: mucha gente los ignora de forma automática y los bloqueadores los eliminan por completo. La publicidad nativa sortea ambos, porque aparece como parte del contenido editorial y se beneficia de la credibilidad del medio en el que se publica. El resultado son tasas de interacción medibles más altas y tráfico real, es decir, visitas efectivas a su web y no meras impresiones. Según el objetivo, el anuncio lleva al lector directamente a su página o actúa dentro del propio portal y construye allí presencia de marca.

Para comprobar las cifras

Los vídeos en redes sociales llegan a diario al 22 % de las personas de 14 años o más; entre los de 14 a 29 años, al 47 %.

La publicidad que no llama la atención en su entorno funciona allí mejor que un anuncio reconocible como tal. Aun así rige la obligación legal de identificación: los contenidos pagados deben ser reconocibles como publicidad, por bien que se integren.

Fuente: ARD/ZDF-Medienstudie 2025 (estudio de medios), n = 2.512 personas de 14 años o más, encuesta de enero a abril de 2025.

Cómo trabajamos

01

Asesoramiento y definición de objetivos

Aclaramos juntos a quién quiere llegar y cuánto debe valer un clic para su negocio: público, región, mensaje y el paquete adecuado. Eso incluye una valoración honesta de si la publicidad nativa es el instrumento correcto para su objetivo o si otro canal encaja mejor.

02

Creación y aprobación

Preparamos sus contenidos en clave periodística: titulares nativos con imagen y título y, si lo desea, un publirreportaje, es decir, un artículo publicitario en estilo editorial, claramente identificado como anuncio, que explica su oferta en detalle. Nada se publica sin su aprobación.

03

Difusión y análisis

Su campaña se difunde a través de redes consolidadas de contenidos y portales en entornos periodísticos de gran alcance. Vigilamos alcance, clics y rendimiento de forma continua y vamos ajustando; en los informes ve en todo momento hasta dónde ha llegado el objetivo de clics acordado.

Herramientas que utilizamos para ello

El resultado es una campaña con un número de clics acordado de antemano, cuyo origen y efecto puede seguir en los informes en todo momento.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se factura la publicidad nativa?

Se factura por clics, es decir, por visitas reales a su web y no por simples impresiones. Antes de empezar acordamos un objetivo de clics y un presupuesto; el estado actual está siempre disponible en los informes. El alcance y las condiciones se concretan caso por caso, porque dependen de cada red.

¿Dónde aparecen nuestros anuncios?

No explotamos portales editoriales propios: contratamos la difusión a través de redes consolidadas de contenidos y portales que agrupan entornos periodísticos de gran alcance. Qué entornos y regiones encajan con su público lo decidimos juntos antes de empezar, y en los informes ve de dónde vienen sus clics.

¿Qué es un publirreportaje y lo necesitamos?

Un publirreportaje es un artículo extenso sobre su oferta en estilo editorial, claramente identificado como publicidad. Combinados, ambos formatos se refuerzan: el titular nativo despierta el interés y el publirreportaje aporta la profundidad. No es obligatorio, pero en ofertas que requieren explicación casi siempre vale la pena.