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Hablando claro

Hablando claro — sin jerga técnica.

Lead, SEO, Conversión, CRM — detrás de cada término técnico hay una idea sencilla. Explicamos cada concepto en una frase cotidiana y mostramos paso a paso cómo funciona. Para que sepa exactamente por qué paga.

Zum Nachrechnen

El 91,7 % de las empresas con 10 o más empleados tiene página web — pero solo el 24,6 % ofrece pedidos o reservas en línea.

Justo en ese vacío viven los términos confusos: casi todas tienen algo, pero casi nadie puede comprobar si es lo adecuado. Quien no sabe qué hay detrás de «SEO», «retainer» o «SLA» no puede evaluar una oferta — y tiene que creer lo que dice el proveedor.

Fuente: Eurostat, tabla isoc_ciweb, datos a 27 de febrero de 2026. Alemania, empresas con 10 o más empleados.

Preguntas frecuentes sobre el principio de lenguaje claro

Por qué explicamos los términos en lugar de darlos por sabidos.

¿Por qué explican los términos técnicos en lugar de simplemente entregar el trabajo?

Porque los términos sin explicar generan un desequilibrio de poder. Quien no sabe qué significan «Core Web Vitals» o «seguimiento de conversiones» no puede evaluar una oferta — y tiene que creer lo que dice el proveedor. De eso viven precisamente las ofertas poco serias. Usted debe poder seguir nuestro razonamiento aunque nunca haya visto una línea de código.

¿Tengo que entender todo esto para trabajar con ustedes?

No. No necesita saber nada de esto — le explicamos lo que es importante para su decisión y omitimos el resto. Esta oferta es una posibilidad, no un programa obligatorio. Quien quiera leer más, lo encuentra; quien no, no pierde nada por ello.

¿Cómo reconozco una oferta poco seria?

Por tres patrones: primero, promesas que nadie puede cumplir — «puesto 1 en Google» es la más frecuente, porque el orden lo decide Google. Segundo, servicios sin indicación de cantidad: «SEO incluido» puede significar todo o nada. Tercero, contratos con larga permanencia mínima y, a la vez, un alcance vago. Si no puede decir qué recibirá concretamente en el tercer mes, eso no es una oferta, sino una suscripción.

¿No son estas explicaciones también puro marketing?

La pregunta es legítima. La diferencia es comprobable: también escribimos las cosas que hablan en nuestra contra — cuándo una medida no merece la pena, dónde está nuestro límite, por qué no ofrecemos determinados servicios. Un texto que solo diera razones para contratarnos sería publicidad disfrazada de explicación.